Abonos >Teoría

Abonos más frecuentes utilizados en riego por goteo
Imagen: abonos_riego_por_goteo
De la gama de abonos que se pueden utilizar en riego localizado, éstos deben reunir las siguientes características:

- Deben estar exentos de cloruros, sulfatos y sodio para no aumentar el contenido salino del suelo, en especial en aquellos que ya tienen este problema.
- Deben ser muy solubles en el agua, para evitar que se produzcan obstrucciones de los filtros y goteros.
- Deben tener buena solubilidad a las temperaturas de trabajo, ya que cuanto más solubles sean, menos agua necesitarán para su disolución.
- Han de ser de reacción neutra o ácida, para evitar problemas de precipitados y el aumento de la salinidad del suelo.








Características e importancia del potasio en el olivo
Olivo Esencial en la formación de azúcares, proteínas y grasas, e interviene activamente en el proceso de apertura y cierre de los estomas, por lo que reduce la transpiración de las plantas. Es de especial importancia en la fase de crecimiento y formación de raíces.

Tiene un efecto directo sobre la producción: aumento de tamaño y calidad de los frutos.
Aumenta en las plantas la resistencia al frío y a las enfermedades criptogámicas, al mismo tiempo que toleran mejor las condiciones de sequía.
Es sinérgico con los quelatos, por lo que se aprovecha esta cualidad para aplicarlos conjuntamente.

Una deficiencia provoca
a) Clorosis en el ápice de la hoja, que avanza hacia la base del limbo dando a éste una tonalidad amarillo bronceado.
b) Necrosis de los tejidos foliares y caída de las hojas (defoliación).
c) En caso grave de deficiencia, los síntomas aparecen sobre todas las hojas, la vegetación se reduce y finalmente las ramas se secan al quedar desprovistas de hojas.

Fertilización potásica
EI potasio se fija fuertemente a los coloides del suelo, y aunque muchos suelos contienen grandes cantidades de este elemento, no todo él está disponible para las plantas.

La época del abonado no es crítica debido a su fijación y posterior liberación en la mayoría de los suelos. Es importante fraccionar el mismo, y como no presenta incompatibilidades con la mayoría de los abonos nitrogenados, puede y suele aplicarse en la misma época que aquéllos.

Las necesidades del olivo en plena producción oscilan en torno a los 1.100 g por árbol y año en riego localizado.



Características e importancia del fósforo en el olivo
Campo de olivos El Fósforo participa en el metabolismo de los azúcares y otros compuestos orgánicos:
- Es de especial importancia en la fase de crecimiento y formación de raíces.
- Acelera la maduración y favorece la floración y cuaje.

Está íntimamente ligado al nitrógeno y otros elementos nutritivos: una deficiencia acusada de este elemento provoca contenidos muy bajos de nitrógeno, magnesio, calcio y boro.

Los síntomas visuales de su deficiencia son
a) Las hojas toman una coloración verde oscuro, casi púrpura.
b) Reducción del crecimiento de las hojas, así como un acortamiento de la longitud de los ramos.
c) Fallos en la floración y cuaje.
d) Aparición de clorosis foliar desde el ápice hacia la base de la hoja. AI final, en las zonas del limbo muy cloróticas aparecen necrosidades.

Un nivel muy elevado de fósforo
a) Puede inducir a la deficiencia de boro.

Fertilización fosfórica
Las plantas necesitan el fósforo al comienzo de su ciclo vegetativo, en épocas de brotación y floración.

Este elemento tiene un gran poder de fijación en el suelo (complejo arcillo-húmico) y es absorbido en su mayor parte en forma de ortofosfatos monovalentes y bivalentes (P04H2 y P04H=), dependiendo del pH del suelo su mejor o peor aprovechamiento.

Debido a su poder de fijación, el fraccionamiento del mismo aumenta su movilidad, pero aun cuando ésta es superior a cuando se aplica por métodos tradicionales (esparcido por toda la superficie) la profundidad que alcanza es sólo ligeramente superior.

Por tanto, en la mayoría de los suelos el fósforo se fija fuertemente a escasa distancia de su punto de aplicación y sólo es liberado lentamente después.

En el olivo, las necesidades de arboles adultos por año oscilan entre 300-500 g, siendo las necesidades máximas en otoño-invierno y en pleno verano, períodos que corresponden a la formación de yemas de flor y crecimiento del fruto.



Pérdidas de nitrógeno en el suelo
Como sabemos las plantas absorben la mayor parte del nitrógeno que necesitan en forma de ión amonio NH4+ y de ion nitrato NO3-. El contenido de nitrógeno en el suelo depende de las aportaciones en el abonado y del nitrógeno liberado de la materia orgánica del suelo.

Resumimos en esta agronota los principales procesos responsables de las pérdidas de nitrógeno en nuestros suelos.

Desnitrificación
Proceso por el cual algunas bacterias de los géneros Paracoccus, Pseudomonas, Thiobacillus, Rhizobium ... y en condiciones de anaerobiosis reducen los nitratos a nitrógeno molécular,oxido nítrico y oxido nitroso. Productos gaseosos que escapan a la atmosfera.

Volatilización del amoniaco
Principalmente en suelo alcalinos. Con más frecuencia en determinados abonos, por ejemplo la urea que se descompone fácilmente en CO2 y NH3

Lixiviación de los nitratos
Los nitratos son muy solubles en el agua y no son retenido por el suelo, por lo que un exceso de agua puede arrastrarlo hacia el subsuelo contaminando acuíferos.
Los suelos ricos en arcilla presentan una menor lixiviación, al tener mayor capacidad de retención que los suelos arenosos

Retención del nitrógeno iónico en el suelo
El ion amonio NH4+ puede ser retenido por el complejo de cambio y no estar disponible para los cultivos.

Depende de la capacidad de intercambio catatónico es la capacidad que tiene un suelo para retener iones positivos, gracias a su composición en arcillas y materia orgánica

Extracción por la cosechas
En función del tipo de cultivo, su rendimiento podemos encontrar extracciones de 50 kg/ha a 150 kg/ha en una campaña. Para ello es necesario conocer el coeficiente de extracción de cada cultivo



Características e importancia del nitrogeno en el olivo
La casa del follet El nitrógeno es el elemento fundamental en la alimentación del olivo, del cual las plantas necesitan cantidades importantes.
Forma parte de un gran número de compuestos orgánicos: aminoácidos, proteínas, clorofila, etc.
Es el elemento que mayor incidencia tiene sobre la producción (rendimientos crecientes).

Un exceso de nitrógeno provoca
a) Mayor sensibilidad de los arboles a las heladas y mayor susceptibilidad a la acción de las plagas y enfermedades.
b) Desórdenes fisiológicos que pueden afectar a la calidad del fruto.

Una deficiencia provoca
a) Falta de vigor en el árbol, con vegetación raquítica.
b) Hojas con coloración verde pálida, pudiendo llegar hasta su caída: entonces están totalmente amarillas.
c) Menor rendimiento en la producción.

Fertilización nitrogenada
El olivo absorbe el nitrógeno del suelo fundamentalmente en forma de nitratos (N03-), y sólo en pequeña proporción en forma amoniacal (NH+). Los nitratos son altamente solubles en agua y, por tanto, se mueven con ella en el suelo, siendo fácilmente arrastrados a zonas más profundas por lluvias o aguas de drenaje.

Las necesidades de nitrógeno, al igual que de otros elementos minerales, no son constantes a lo largo del año, sino que varían en función de procesos fisiológicos del crecimiento y desarrollo. En el olivo, la absorción de nitrógeno por las raíces de los árboles adultos en regadío intensivo está entre 800-1200 g por año.

La época de mayor demanda es desde la diferenciación de las yemas (movida) hasta el engorde del fruto, pasando por el crecimiento de ramas, que darán lugar a la fructificación del año siguiente, formación de nuevas hojas, floración y endurecimiento del hueso.




16 Página Siguiente >>