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Boletus edulis
02/02/2013 - Variedades
Temas:
Micorrizas

BOLETUS EDULIS (200 grs) Clasificación Boletus edulis es el nombre científico de una seta comestible, muy apreciada gastronómicamente, que en España suele recibir el nombre de Boleto Comestible o Calabaza. Su hábitat más frecuente, es en los bosques templados, con latifolias y coníferas, principalmente pinares, en zonas arboladas ricas en musgos. Fructifica principalmente desde finales de verano a finales de otoño (Læssøe, 1988). Es una micorriza, que forma ectomicorrizas.

Este hongo es un basidiomiceto, perteneciente a la clase agaricomycetes, orden de los boletales y familia boletaceae.

Descripción
Es una seta que puede alcanzar dimensiones notables, por lo general el sombrero puede medir de 7 a 25 cm de diámetro y el pie macizo y grueso, puede adquirir la misma altura.

El sombrero es de forma convexa, casi semiesférico, aunque se aplana al envejecer, de tono marrón, claro u oscuro, pero siempre más claro al acercarse al reborde, con una línea blanca en el mismo borde. Su cutícula suele aparecer viscosa, y al levantarse deja ver una capa rosácea. Su carne es blanca, y no cambia de color al cortarla.

El himenio está formado por tubos apretados y muy finos, que en su juventud tienen un color blanco, y en la madurez torna en un color amarillento verdoso. Al observar su superficie, se ven los poros de los tubos, que recuerdan la forma de una esponja.

La esporada es de color marrón olivacea

El pié es marrón claro, con retículo fino blanquecino, de forma bulbosa y un tamaño que puede alcanzar los 20 centímetros.

Valor gastronómico
Es una seta muy buscada, de gran valor gastronómico, con un agradable sabor y aroma que recuerda a las nueces, suele encontrarse en fresco en la temporada de recolección a precios astronómicos, también puede comercializarse en conserva estéril, o cortada en láminas y deshidratada, de ambas maneras conserva perfectamente su aroma.

Especies similares
Esta seta puede ser confundida con otras especies, generalmente pertenecientes a la familia boletaceae. Las principales confusiones se dan con el boleto reticulado de verano (Boletus reticulatus), el boleto bronceado (Boletus aereus) o el boleto amargo (Tylopilus felleus). En cualquiera de los casos ninguno de estos hongos es venenoso, por lo que esta especie es una elección fácil y segura con la que iniciarse en la recolección de setas.

Cultivo forzado
Aunque existen numerosos proyectos en curso, en la actualidad aún no se ha conseguido forzar el cultivo de esta seta, por lo que hay que contentarse con la recolección de la misma en temporada.

Bibliografía
Læssøe, Thomas. (1998) Mushrooms. Ed. Dorling Kindersley Limited, Londres.
Lastra, Juan José., Fidalgo, Jose Antonio. (2001) El mundo de las setas. Ediciones Novel S.A. Oviedo.
Lohmeyer, Till R., Künkele, Ute. (2006) Setas. Ed. Equipo de edición, S. L. Barcelona.

Imagen: antequeramos




Ectomicorrizas
12/15/2012 - Variedades
Temas:
Micorrizas

Las ectomicorrizas son las formadas entre angiospermas y gimnospermas leñosas por un lado y basidiomicetos y ascomicetos por el otro. Esta simbiosis es la típica de la mayoría de árboles de los bosques templados, incluyendo principalmente especies de las familias Pinaceae, Fagaceae, Cupressaceae, Betulaceae y Salicaceae (Malloch y col., 1981).

Imagen: Ectomicorrizas
Estas micorrizas se caracterizan por desarrollar una espesa capa de micelio sobre la zona cortical de las raíces tróficas de la planta, que recibe el nombre de red de Hartig.



Estas asociaciones resultan en todos los beneficios descritos en la agronota “Las Micorrizas” pero además, en muchas ocasiones, estas micorrizas, pueden tener un doble aprovechamiento, ya que el hongo fructifica, produciendo una seta, que como en es el caso del níscalo (Lactarius deliciosus) o la trufa (Tuber melanosporum) pueden ser muy valorados gastronómica y económicamente.

La recolección de setas es uno de los aprovechamientos forestales no madereros más importantes, existiendo más de 1100 especies comestibles catalogadas (Boa, 2004), y su valor económico como fruto de los ingresos generados supera al de la recolección de frutos y nueces o a los generados por la caza (Díaz y col., 2003). Se estima por ejemplo, que en algunas zonas del norte de España, la recolección de níscalos supone una renta adicional de entre 5.600 y 8.400€ por temporada, para una familia media compuesta de cuatro miembros recolectores (De Roman, 2006)

Imagen: Ectomicorrizas

Por otro lado la truficultura se ha convertido en una actividad que ha superado lo forestal, para reconvertirse en explotaciones agrícolas, no es extraño ver hoy en día plantaciones de robles, encinas o avellanos cuya única finalidad es recolectar la trufa con la que se ha micorrizado. En la actualidad, se estima que entre el 30 y el 40 por ciento de la producción mundial de la trufa negra (Tuber melanosporum), conocida en los mercados internacionales como trufa de Périgord, es de origen español (Honrubia, 2010).

Bibliografía
- Boa, E. (2004). Wild edible fungi. A global overview of their use and importance to people. Non wood forest products Nº17, FAO, 147pp Roma.
- De Roman, M., Boa, E. (2006) The marketing of Lactarius deliciosus in northern Spain. Econ. Bot. 60(3): 284-290
- Díaz, L., Álvarez, A., y Oria de Rueda, J.A. (2003). Integración de la producción fúngica en la gestión forestal. Aplicación al monte “Urcido” (Zamora). Invest. Agrar. Sist, Recur. For. 12(1):. 5-19
- Honrubia, M. (2010). Trufas y truficultura en España. Investigación y ciencia 405
- Malloch D, Malloch B. (1981). The mycorrhizal status of boreal plants: species from northeastern Ontario. Canadian Journal of Botany 59: 2167-2172.
- Vila, P. (2009) Mejora en las condiciones de cultivo in vitro de Lactarius spp. Efectos de ferilización y tipo de sustrato en la micorrización de pinos en condiciones de vivero. Tesis doctoral.




Micorrizas arbusculares
12/02/2012 - Variedades
Temas:
Micorrizas

Fueron descritas por Frank (1887) bajo el nombre de endomicorrizas, más adelante, Gallaud (1905) describió los arbúsculos y vesículas característicos de estos hongos, de ellos tomaron el nombre de micorrizas vesiculo arbusculares (VAM), con el fin de diferenciarlas de otras micorrizas que también penetraban en las células de la raíz, tales como las ectendomicorrizas o las micorrizas de las orquídeas.

Todos los hongos conocidos que formaban estas micorrizas pertenecían a los Glomales dentro de la división Zygomicota. Más recientemente, la nomenclatura ha vuelto a cambiar, pasando a llamarse micorrizas arbusculares (AM) debido a que los miembros de la familia Gigasporaceae no forman vesículas (Morton y Benny, 1990). A la vez que los Glomales han sido definidos como una división independiente, la Glomeromycota.

Las micorrizas arbusculares (AM), se dan en todo tipo de plantas, y muy especialmente en herbáceas, siendo el tipo de micorriza más extendido, estos hongos penetran intracelularmente en el manto cortical, formando estructuras en forma de arbúsculos (Y en la gran mayoría vesículas) en el interior de la célula donde se produce la interacción entre planta y hongo (Brown y King, 1982). En ellas, no se produce ningún cuerpo fructífero visible que pueda ser aprovechado, y el empleo en agricultura de estas estos hongos micorrizogenos viene dado únicamente por los beneficios que revertirán sobre las plantas micorrizadas. Imagen: micorrizas arbusculares

Existen numerosos estudios en los que se comprueban sistemáticamente los beneficios de la micorrización en la productividad y calidad de cosecha de diversos cultivos (López, 2012) y a la luz de dichas evidencias técnicas, han aparecido diversos formulados comerciales a base de esporas o propágulos de hongos micorrícicos que ayudan a una correcta micorrización de los cultivos con el fin de el agricultor pueda beneficiarse de las ventajas que esta supone.

Bibliografía
- Brown, M.F., e.g. King. (1982). "Morphology and histology of vesicular-arbuscular mycorrhizae. A. Anatomy and cytology. Methods and Principles of micorrhizal research. USA, the American Phytopathological Society, 15-21.
- Frank, A B. (1887) Ueber neue Mykorrhlza-formen. Benchte der Deutschen Bota11lschen Gesellschaft 5, 395-422.
- López, J.J., López, F.P. (2012) Efectos del empleo del hongo micorrizógeno Glomus intraradices en el cultivo del ajo. Tierras 193 46-51
. - Morton, J. B. & Benny, G L (1990) Revised classification of arbuscular mycorrhizal fungi (Zygomycetes): a new order, Glomales, two new suborders, Glominea and Gigasporineae, and two new families, Acaulosporaceae and Gigasporaceae, with an emendation of Glomaceae. Mycotaxon 37, 471-491.




Micorrizas
11/23/2012 - Variedades
Temas:
Micorrizas

Imagen: micorrizasEl término micorriza proviene de la unión del griego Mykos (hongo) y el latín Rhiza (raíz), y fue acuñado por Frank (1885) bajo la hipótesis de que una micorriza es un hongo en la raíz cuya función es proveer recursos del suelo a su hospedador a cambio de productos energéticos. La definición no obstante ha ido cambiando con el transcurso del tiempo, pudiendo tomar como referencia la enunciada por Brundrett (2004) la cual reza:

“Las micorrizas son asociaciones simbióticas esenciales para uno o los dos miembros de la misma. Se establecen entre un hongo (especializado para vivir en suelos y plantas) y una raíz (u otro órgano en contacto con el sustrato) de una planta viva, que de esta manera se convierte en la principal responsable del intercambio de nutrientes. Las micorrizas se dan en un órgano especializado de la planta, donde el contacto se produce a raíz de un desarrollo sincronizado planta-hongo”.

La clasificación actual de las micorrizas reconoce siete tipos distintos de simbiosis micorrícica, (Smith y Read 1997).
- ectomicorriza
- ectendomicorriza
- arbuscular
- arbutoide
- ericoide
- monotropoide
- orquidiacea.

Ateniéndonos a la relevancia por número de especies a las que se encuentran asociadas son dos de ellas, las ectomicorrizas y las micorrizas arbusculares, las que hay que tener más en cuenta. Se ha sugerido que las micorrizas tuvieron un papel decisivo en la invasión y posterior colonización de los hábitats terrestres por parte de las plantas (Brundett 2002). Estas ideas se basan en la existencia de restos fósiles de hongos micorrícicos, en los que se pueden ver claramente hifas, arbúsculos y vesículas, datados en el periodo Devónico, hace 400 millones de años, periodo en el que las plantas iniciaron la colonización terrestre (Taylor y col. 1995).

La habilidad para captar nutrientes por parte de los hongos micorrizogenos, es la que los hace esenciales para el correcto desarrollo de las plantas. Diversos estudios han demostrado como las hifas de los hongos micorrícicos arbusculares pueden expandirse a distancias de hasta varios centímetros de las raíces, transportando iones tales como fósforo, calcio y azufre, pudiendo así la planta captar nutrientes que de otra manera permanecerían inaccesibles (Rhodes y Gerdemann, 1975, 1978). La colonización del suelo por parte del hongo ayuda a su vez a que la planta se sostenga físicamente en dicho suelo, mejorando su resistencia y adaptabilidad (Bolan y Fitter, 2005). El transporte de nitrógeno hacia la planta por parte del hongo, ha sido también objeto de estudio, demostrándose, el transporte de este en forma de ion amonio (Ames y col, 1983) . Previamente se había demostrado el transporte de otros nutrientes, (Daft y Nicolson, 1966) y se observó como la micorrización favorecía el crecimiento de las plantas en suelos pobres en fósforo (Gerdemann, 1964).

Por tanto los efectos de las micorrizas se pueden resumir como:

- Mejora en la nutrición e hidratación de la planta, la micorrización permite a la planta nutrirse con recursos que de otra manera permanecerían ocultos o inmovilizados.
- Mejora en la capacidad productiva de suelos poco productivos, al aumentar la superficie radicular de las plantas y la capacidad de absorber nutrientes.
- Mejora en la estructura de los suelos.
- Mejora en la resistencia a situaciones de estrés por parte de la planta, al hallarse mejor nutrida, encara de mejor manera estas situaciones.
- Mayor resistencia de las plantas frente a organismos patógenos, mejorando la salud de las plantas sin aplicación de productos químicos.

Bibliografía
- Ames, R. N., Reid, C. P. P., Porter, L. K. & Cambardella, C. (1983). Hyphal uptake and transport of nitrogen from two 15N-labelled sources by Glomus mosseae, a vesicular-arbuscular mycorrhizal fungus. New Phytologist 95, 381-396
- Bolan, F. 2005. A critical review on the role of mycorrhizal fungi in microbiology. Academic Press Ltd., London.
- Brundrett MC. 2002. Coevolution of roots and mycorrhizas of land plants. New Phytologist 154: 275-304
- Daft, M. J & Nicolson, T H (1966). Effect of Endogone mycorrhiza on plant growth. New Phytologist 65, 343-350.
- Frank, A B. (1887) Ueber neue Mykorrhlza-formen. Benchte der Deutschen Bota11lschen Gesellschaft 5, 395-422.
- Gerdemann, J. W. (1964). The effect of mycorrhizas on the growth of maize Mycologia 56, 342-349.
- Rhodes, L. H. & Gerdemann, J. W. (1975) Phosphate uptake zones of mycorrhizal and non-mycorrhizal onions. New Phytologist 75, 555-561.
- Rhodes, L. H. & Gerdemann, J. W. (1978a). Translocation of calcium and phosphate by external hyphae of vesicular-arbuscular mycorrhizae. Soil Science 126, 125-126.
- Rhodes, L. H. & Gerdemann, J. W. (1978 b). Hyphal translocation and uptake of sulphur by vesicular-arbuscular mycorrhizae of onions Soil Biology and Biochemistry 10, 355-360
- Smith, S. y Read, D. 1997 Mycorrhizal Symbiosis. Plant growth regulation Vol 25 71-73
- Taylor TN, Remy W, Hass H, Kerp H. 1995. Fossil arbuscular mycorrhizae from the early Devonian. Mycologia 87: 560-573.