Como vimos en las labores en la agricultura, se trata de una labor preparatoria del terreno, previa al cultivo. Es una labor profunda, que sirve para fragmentar los horizontes del suelo de manera vertical, la reja subsoladora abre una galería y rompe la tierra situada encima de ella. Con esto se consigue facilitar el drenaje del agua, evitando encharcamientos superficiales, y permite además la proliferación de raíces del cultivo en profundidad.

Imagen: Labores

El terreno ha de estar ligeramente húmedo, en un estado tal que haga que la labor sea efectiva, y evite que las grietas se cierren. Por ello el momento recomendado para esta labor es el principio del otoño.

Como aspecto negativo, al permitir un mayor flujo del agua hacia capas inferiores del suelo roturando la tierra, estamos aumentando también la superficie evaporante del terreno, lo que puede resultar un grave problema en climas áridos. Además se trata de una labor muy costosa, que necesita una gran potencia tractora y mucho tiempo, por ello generalmente se abandona esta práctica en beneficio de otras labores más superficiales, que son mucho menos costosas y consiguen efectos similares en cuanto al desarrollo radicular y volumen de suelo explorado por las raíces.

No obstante, cuando nos encontramos con suelas de labor, u otros impedimentos para que el agua superficial pueda descender, o en el caso de cultivos con raíces pivotantes o muy profundas, el subsolado es una labor que merece la pena realizar, ya que sus efectos suelen ser francamente positivos

Patrocinadores

Nanjing Essence Fine-Chemical

Cinque Terre

HUTECH

Asesoria en conducciones y riegos

Cinque Terre